jueves, 23 de marzo de 2017

Cuando a Churchill se le prescribió alcohol, para saltarse la Ley Seca


Winston Churchill tenía una gran afición por la bebida. Bebía champagne en cada comida y whisky durante todo el día, rematando con brandy antes de dormir. Cuando Churchill hizo una visita a los Estados Unidos en 1931 para una gira de conferencias, estaba vigente la Ley Seca. El tenía que encontrar una manera de evitarla.

Por suerte para Churchill, mientras que el alcohol estaba prohibido en términos generales, se le seguía considerando una ayuda valiosa para algunas enfermedades. Esto dependía de un médico, había algunos dispuestos a escribir una receta para ayudar con los "síntomas".

Churchill tenía que encontrar un síntoma digno de ser tratado con grandes cantidades de alcohol. La casualidad quiso que tuviese un accidente al salir de un taxi en la ciudad de Nueva York. Con el típico error inglés de mirar en el trayecto equivocado, Churchill fue alcanzado por un coche y trasladado al hospital.

Cuando salió del hospital, Churchill fue enviado a ver al doctor Otto C. Pickhardt, y después de un examen rápido, el Dr. Pickhardt llegó a la conclusión de que la solución que afligía al futuro primer ministro, era no menos de seis tragos de alcohol en las comidas , aunque podría consumir más si lo necesitaba. Churchill había encontrado su solución al problema de la prohibición en EEUU y se quedó cómodamente lubricado durante el resto de su estancia en el país norteamericano.


FUENTE



Vía: Vinepair


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